Hábito #2: Ofertas de conexión emocional

«Escucha la palabra antes de que se convierta en silencio.

Responde al gesto antes de que se enfríe.

Conecta antes de que se agote la cuenta del banco de emociones.«

M.P.

¿Sabías que la mayoría de las rupturas de los últimos años no son por culpa de una infidelidad o de problemas sin solución, sino por la falta de conexión emocional?

Para vivir una relación auténtica y feliz necesitas sentirte conectado y acompañado en todos los sentidos. Se trata de estar disponible, cercano y al día con tu pareja. De tener un gesto hacia su persona, de reaccionar a esos pequeños giros que van hacia ti ya sean comentarios, miradas o peticiones. Atender a la persona frente a ignorarla. ¿Estás atento a esos intentos de conectar de tu pareja? ¿Eres capaz, siempre y cuando te lo permiten la circunstancias, de prestarle tu atención y dar importancia a lo que quiere comunicarte? John y Julie Gottman, especialistas en terapia de pareja, afirman que la falta de respuesta a estas ofertas de conexión determinan la mentalidad positiva o negativa de una relación e incluso predicen directamente la ruptura.

«Las parejas a menudo ignoran la mutua necesidad de conexión emocional por descuido, no por malicia.»

John Gottman

Con frecuencia, ciertamente, se nos pasan estas oportunidades de conectar porque sencillamente estamos muy ajetreados o cansados y no enfocamos nuestra atención en estos detalles. Por eso es fundamental ser consciente de cuándo tu pareja reclama tu atención y desea conectar contigo. A lo mejor es desayunando y hace un comentario sobre lo bonito que es ver amanecer, o cuando preparando la comida te comenta el problema que tiene en el trabajo con un cliente nuevo. O puede que empiece a quejarse de que no sabe cómo ayudar a vuestro hijo con los deberes. ¿Te das cuenta de que te pide conectar? ¿Que quiere que le escuches y quizás que habléis del tema? ¿Crees que sabes aprovechar el momento para empezar una buena conversación y buscar soluciones juntos?

Las relaciones que funcionan son precisamente estas que tienen en cuenta el «banco emocional«. Es decir, que responden a los pequeños giros del otro y no rechazan los intentos de conectar, por pequeños que sean, y así llenan esa cuenta de emociones.

Es como en el banco: si nunca haces depósitos y solamente retiras dinero, tu cuenta se quedará vacía y cuándo vengan días flojos no tendrás ese colchón de tranquilidad. Por ejemplo, yo ya conozco tan bien a Julio que solo por su tono de voz al teléfono sé que le pasa algo y necesita contármelo. La verdad es que nos pasa a los dos, él también detecta enseguida los momentos que yo le mando esas «ofertas de conexión» que pueden rellenar nuestro «banco emocional». Y lo mejor es que normalmente cuento con su respuesta. Si puede, o sea si no está en medio de una reunión o urgencia, me responde.

No somos perfectos y no siempre estamos pendientes de esos gestos para conectar, y por eso hay que saber a qué me refiero cuando hablo de las «ofertas de conexión», cuáles podrían ser en concreto. Algunos ejemplos de ofertas de conexión serían:

  • Cuando te hace preguntas o pide ayuda con algo: responde con interés a lo que quiere decirte.
  • Cuando quiere contarte algo: escucha con atención cuando se queja o si claramente reclama tu atención (ya le conoces bien y sabes cuando algo no va bien).
  • Cuando te muestra afecto, por pequeño que sea: observa y conecta con la mirada o algún gesto la más pequeña propuesta de querer conectar.
  • Cuando le pillas haciendo algo bueno: en general somos más propensos en ver los fallos o a criticar el otro. En cambio, cuando te fijes en las cosas positivas que hace (¡siempre las hay!) reconócelas. Conectarás a un nivel más profundo y le reafirmas tu amor.

La vida está llena de estos pequeños intentos de querer conectar si te fijas bien y tienes el radar puesto. Todos lo hacemos. Nuestros hijos directamente con sus gritos de ¡mira, mira lo que hago!. Nuestros padres cuando nos llaman para preguntar algo o porque le dieron a llamar sin querer. Lo necesitamos. Si casi nunca respondes o reaccionas a esos pequeños giros hacia a ti, tu relación está en peligro. Tu cuenta del banco emocional estará muy vacía y cuando vengan días flojos no habrá por donde alimentar vuestro amor.

No pierdas estas pequeñas oportunidades diarias para responder, escuchar y conectar antes de que sea tarde e imposible recuperar la relación más importante de tu vida.

2 comentarios

Que bien explicado!!!
Por eso sentimos ese punto de irritación cuando intentas hablar con tu pareja y no te presta atención, que no suele pasar con otras personas con las que somos más pacientes…
Habrá que ponerse con ello desde hoy!!!
Muchas gracias!!!!

¡Completamente de acuerdo Jaime! Al final tratamos mejor a los de fuera que a quienes realmente más nos importan. Así que nada, a compartir con más gente esta idea 😉 ¡Un saludo!

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