Historia de dos cerebros

Sabemos bien cómo las diferencias entre sexos nos pueden enfrentar y llevar a discusiones, pero a veces lo mejor que se puede hacer es tomarlo menos en serio y reírse de lo que nos distingue. Un monólogo muy divertido y práctico con un sentido de humor singular.

Sabemos bien cómo las diferencias entre sexos nos pueden enfrentar y llevar a discusiones, pero a veces lo mejor que se puede hacer es tomarlo menos en serio y reírse de lo que nos distingue. Un monólogo muy divertido y práctico con un sentido de humor singular.

2 comentarios

Hola! Efectivamente, pero el original es el primero y lo pusimos porque además es algo más extenso y hace algunos otros comentarios interesantes. Pero muchas gracias por tu comentario y bienvenido!

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